Olivia. Hoy a la tarde me había tocado ayudar en el gimnasio, era algo que me agradaba hacer, y sí, soy una adolescente hormonal, ¿por qué quien se niega a ver a hombres haciendo ejercicio?, ¡hay mucho músculo aquí!. Soy fea, no ciega. Si mí papá supiera de mis pensamientos seguro jamás me dejaría a cargo, ni siquiera pisar un pié en el lugar. Me había hecho amiga de varias personas que venían, eso es otra cosa que me gusta, hablar con diferentes personas, socializar es lo mío, hay personas que a dónde van encuentran un amor, yo hacía amigos. Todos los días hablaba con mis amigos que había dejado en la otra ciudad, es lindo dejar huellas, ellos seguían pensando que seguía mal por lo de Gonzalo, nada más alejado de la realidad. Estoy escribiendo unas fichas de unos clientes, a papá no l

