Olivia. Sí que había sido una semana épica, quién iba a decir que mí amigo estaba enamorado de mí amiga, si alguien me lo hubiese contado como un chisme me le hubiese reído en la cara y hasta insistiría que es imposible. Al final mí papá tenía razón, la amistad entre el hombre y la mujer era casi inexistente, solo a las fea como yo se les hacía posible, pero luego al recordar que Bruno mí amigo sentía una especie de atracción por mí, entendí que mí papá era una persona sabía, no era que había inventado la frase, no era un gran inventor, pero tenía razón, pero para todo había una excepción a la regla como por ejemplo que Eric sí era de verdad mí amigo y Bruno era amigo de Emma. Lo que no entendía era como ella no se había dado cuenta, digo, ahora que miraba bien era un poco evidente, ¡cóm

