-Carmen no puedo creer que hayas dicho algo como eso.- Intervino Teresa desconcertada. -Uno nunca sabe, señorita, he visto películas en las que practican budu y utilizan cosas parecidas a eso. Yo no me confiaría.- Los ojos de Carmen no caben en sus orbitas mirando la espina en el papel. -Mejor saca eso de aquí.- Teresa urgió a Carmen que la miraba incrédula fija en su lugar. –Apresúrate chica, que esperas. Carmen se mantiene indecisa, con una idea fija en su cabeza. Mira a Manuel de forma acusatoria, le hizo señas para que tome el papel. -Anda Manuel, tu eres el responsable de que eso este aquí, hazte cargo y sácalo. Carga tu solo con ese hechizo.- “Y dale a esta mujer con esa historia” pensó un impaciente Ricardo que no sabía si reír o llorar. Manuel se acerco, para tomar el papel,

