Mia: ¡Ay Leah! eres tan obstinada, está bien doscientos mil Leah: ¿Doscientos?, Mia no soy tonta esta casa así como esta vale mínimo ochocientos Mia: Leah me dijiste que te diera un monto y lo hice, ¡NO se habla mas del asunto! ¿OK?...¿Mas bien cuéntame como es eso que el chófer de Arthur te llevo a tu casa? Mia era igual de obstinada que yo, ambas teníamos un carácter fuerte, tal vez por eso nos llevábamos tan bien... Leah: Esta bien Mia, no pelearé contigo hoy suficiente con la pelea que tuve con tu hermano. Bueno es que luego de volver de tu despedida me puse a beber una copa de vino y Arthur me escribió y comenzamos a charlar y pues no sé si fue el vino y... lo invite a desayunar aquí a la casa... Mia: ¿Queeeeee? ¡Wow, esa es mi chica! ya estás saliendo del caparazón, necesitamo

