Capítulo 64. Contigo quiero todo

1115 Words

Los días transcurrían en la habitación de la clínica con una calma extraña, como si el mundo entero se hubiera detenido fuera de esas paredes. Ekaterina abría los ojos cada mañana con la misma mezcla de sorpresa y gratitud: seguía viva. Cada día era una pequeña victoria. Al principio, apenas podía hablar, su cuerpo respondía con lentitud, pero cada vez que sus ojos buscaban los de Norman, encontraba en ellos una fuerza inquebrantable. Él no se había movido de su lado. Dormía en la butaca incómoda, le traía flores frescas cuando podía, le leía fragmentos de libros, le hablaba de cosas cotidianas como si el solo hecho de narrar lo que pasaba fuera suficiente para mantenerla aferrada al mundo. Y, de alguna manera, lo era. Norman tenía ese poder sobre ella. La había amado con una paciencia si

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD