DIARIO DE NAHUEL PALACIOS. 20 DE JULIO. Comienzo a notar que mis dolores ya terminaron, tras dos años de incómodo sufrimiento. Nunca supe la causa de estos. Ni siquiera mi médico de confianza pudo descubrirlos. Hace un rato volví de ver a Micaela. Ella me contó que otra vez había discutido con Aníbal por teléfono, porque no le dejaba ver a mi otro sobrino, Jesús. Lamento no poder ayudarla. En cuanto a Esteban, mi sobrino, va a ser padre y me alegro por él. Johana, creo que se llama la chica. Vi una foto de ella y supe que era la mejor elección como mujer que mi sobrino podía tener. Mientras caminaba de vuelta a mi departamento, veía la desolación reinante en las calles. Pobre Plaza de Mayo, pienso. Qué cruel escenario terminó siendo, testigo de muchas vidas perdidas, tanto de gente c

