Cuando Ella volvió a abrir sus ojos ya se encontraba sola en la enorme cama que una vez le perteneció. La persona que había estado a su lado aferrándose a su cuerpo durante toda la noche no estaba allí. Aquel espacio se sentía frío, había estado vacío durante un tiempo. Frotó sus ojos con suavidad mientras veía la clara vista exterior a través del enorme ventanal, el sol brillaba débilmente, era muy temprano en la mañana. Mientras disipaba la pesadez de su cuerpo, a su mente vinieron fragmentos del día anterior. Un nudo se volvió a formar en su garganta al recordar la actuación tan repentina y salvaje de aquella persona. Aquel día no pudo reconocer a Cameron Spencer, era un hombre completamente diferente. Recordar su estallido y la forma en la que casi estuvo al tomarla a la fuerza prov

