La señora Parker y su hijo se encontraban asustados y alterados, ambos sentados junto a la cama con miradas de preocupación, observaban atentamente a la joven que yacía inconsciente. Tanto la madre como el hijo se encontraban impacientes ante la nula respuesta de la joven Ella. Habían transcurrido unos minutos desde que se desvaneció ante sus ojos. La madre estaba a punto de marcar al médico de la familia cuando notó como los ojos de su hija empezaban a arrugarse y su cabeza a moverse lentamente de un lado al otro. El hijo mayor se inclinó un poco hacia adelante y llevó su mano a la frente de su pequeña hermana y la acarició con delicadeza. - Elly.- La llamó con voz suave.- Hermanita. - Elly, mi niña.- La señora Parker tomó la mano de su hija. - Elly, despierta.- Sonrió aliviado al ve

