- Cam.- El señor Spencer golpeó suavemente el hombro de su hijo. - ¿Si?.- Levantó la mirada con rapidez. - ¿Qué te sucede? Desde muy temprano has estado muy pensativo. - No es nada importante.- Movió su cabeza de un lado hacia el otro.- No tienes que preocuparte. - ¿Seguro? ¿No necesitas algo? - Tranquilo.- Sonrió con suavidad. - ¿Cómo la pasaron en la alberca? - Bien. Los chicos se divirtieron. - ¿Y tú?.- Sonrió. - Se podría decir que si. - ¿Y tu esposa? - Supongo.- Se encogió de hombros.- Por lo que vi, creo que sí. - Oye, tu madre y yo le preparamos algo para esta tarde. - ¿Como?.- Levantó sus cejas. - Si.- Sonrió.- Es un viaje en helicóptero por la zona, luego harán un pequeño recorrido de regreso al hotel. Tu madre, tus suegros y yo lo hicimos esta mañana. Creo que les g

