Cameron se encontraba de pie frente a la gran puerta, esperó pacientemente mientras escuchaba el sonido de los pasos acercarse. No había visto a Candance en días, exactamente desde una semana antes de su boda. Esta había estado ignorando sus llamadas y él tenía poco tiempo como para correr a su lado. Al abrirse la puerta ante él se mostraba una Candance de aspecto lúgubre y de ojos llorosos. Antes de decir algunas palabras examinó con detenimiento a la chica frente a él. Era obvio que el estado en que se encontraba se debía a su reciente matrimonio. Había llegado allí para consolarla y para reafirmarle la promesa que le había hecho. Quería que supiera que estaría a su lado sin importar que. Ese era su objetivo pero por alguna extraña razón desde que la puerta de aquella casa se abrió, la

