Ella seguía viendo la escena ante sus ojos, cuando despertó aquella mañana no se imaginó que la alegría que sentía sería borrada de golpe. Ahora estaba allí sintiendo aquella fuerte punzada en su pecho que poco a poco la iba dejando sin aliento. Se había dicho tantas veces que no debía dejarse llevar, mucho menos dejar que tanto su corazón como sus sentimientos se vieran involucrados para evitar sufrir. De nada había valido hacerse tal recordatorio, ahora estaba allí de pie en aquella habitación, sintiendo como su corazón empezaba a derretirse. La persona que le había prometido no jugar con ella, quien le había repetido que no sería capaz de lastimarla estaba frente a ella haciendo caso omiso de su palabra. ¿Por qué había creído en esta persona cuando ni siquiera ha podido ser claro en l

