ELENA Mañana volveré, no debería sentirme así, he hecho de todo por olvidarlo, pero al saber que mañana volveré a ver sus ojos celestes, mi corazón late fuerte. Me acuesto, pero no puedo dormir, Nani está feliz, va a volver a ver a su querido señor Fabre, yo quisiera perderme y no volverlo a ver porque me duele tenerlo tan cerca de mí y saber que su corazón nunca será para mí, cierro los ojos e imagino su rostro, sus labios, su piel y me duermo soñando con él. Miro por la ventana del avión, el cielo se ven tan cerca, así como me sentía yo con cada uno de sus besos. Nani va contenta, sonríe con alegría, dice que extraña a Medina, y a sus amigas, obviamente se muere por ver al señor Fabre, y aunque no lo diré, yo también. Bajamos del avión y salimos del aeropuerto, Medina nos espera,

