ELENA El fin de semana ha pasado rápido, Damián me dijo que lo intentáramos, vamos lento, no me ha pedido sexo, solo me besa hasta el cansancio y yo soy feliz en sus brazos. Estoy en mi oficina con una sonrisa que nadie puede quitarme, amo mucho a Damián, me muero por ser suya, no quiero hacerlo esperar más, está noche, le voy a entregar mi cuerpo, porque mi corazón ya es de él. Sigo revisando pendientes, pero sus besos siguen presentes, en la mañana que me trajo a la oficina me llenó de besos y caricias, me encanta perderme en el olor de su perfume caro, podría pasarme toda la vida llenándome de su olor. Sonrío al recordar su sonrisa torcida del domingo mientras jugaba póker con mi abuelita, de pronto oigo ruidos y gritos, Andy entra a mi oficina con agitación ¿Qué pasa Andy? – pregu

