Por Décima vez en esta semana, vuelvo a rechazar una llamada de Máximo y del mismo modo, él vuelve a llamar nuevamente. Ruedo los ojos con fastidio ante su insistencia, pero al mismo tiempo, siento que debo tomar una decisión respecto a él. Debo ser valiente y enfrentarlo de una buena vez, no puedo pasarmela escondida y evadiendo sus llamadas telefónicas. Es mi día libre, por lo que he decidido salir de compras y renovar un poco mi closet, ya que se acerca el verano y quisiera comprar prendas acorde a la temporada. Antes de salir de mi departamento me aseguro de llevar todo lo necesario para mi día de shopping y cuando estoy lista, salgo del departamento y me subo al ascensor. Cuando estoy en la entrada, casi por salir del edificio, Don Fede se me acerca rápidamente y me hace una seña

