Luego de haber cenado en casa de mis padres, había pasado por un vacío emocional, ya que me sentía asfixiada con el tema de intentar volver a entablar una relación con ambos. Me sentía agobiada y presionada, por lo que luego de conversar con Angeline, ella me recomendó que me lo tomara con calma, que el perdón no era algo que sucedía de un día a otro, sino era un proceso, y como siempre, ella tenía razón. Mi misión del día de hoy era salir en busca de un empleo, ya que, no pretendía seguir abusando del dinero que Angeline me había dejado, y por supuesto, pretendía devolvérselo en algún momento, para lo que necesitaba encontrar un trabajo. Antes de salir de mi departamento me doy una última mirada en el espejo y me siento conforme al ver que el enterizo n***o me queda perfecto y me hace

