Narra Danna Después de la conversación que tuve con Aarón salí como alma llevada por el diablo, me enoje al ver ese insignificante papel que a la vez tiene mucho valor. Me da rabia ver como mi libertad duró tan poco, pero también pienso que si no fuese por lo que hizo Aarón los abusos hubieran continuado y eso hubiera empeorado mi situación. — Hola, Matías — saludé con un beso a mi amigo. — Hola renacuaja — me devuelve el saludo. — ¿Y esa cara? — cuestiona después del saludo. — Las cosas se han complicado para mí — le dije tomando asiento. — Cuéntame. — Resulta que estoy casada con el hombre que toda Marbella teme, mi padre lo autorizó antes de cumplir la mayoría de edad — le expliqué, ya que él sabe lo que me hacía el hombre que me dio la vida. — No jodas Danna, ¿y ahora? — Pues a

