CAPITULO 22

272 Words

Angie Williams Qué lindo es portar la marca del elegido, ¿a quién demonios miento? el tatuaje que me identifica como esclava de la Yakuza aun reposa en mi clavícula por lo que siempre que me toca maquillar esta parte paso rabia, el recuerdo de las torturas y las humillaciones se vuelve a repetir en mi mente y eso repercute en mi humor todo el maldito día. —Hasta cuando seguirás espiándome detrás de las puertas pretendiendo que yo siga haciéndome la loca y hacer de cuentas como si nunca estas detrás de la maldita puerta— Volteo la cabeza observando a Estocolmo recostada de la pared. —Has madurado tanto, que orgullo— dice acomodándome un mechón de cabello detrás de mi oreja el cual a modo de rebeldía me vuelvo a sacar —O no tanto después de todo. —Para bien o para mala pasar por tantos

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD