Estocolmo Williams. Hay etapas de la vida donde el mundo pierde la razón de ser, ya no sueñas, ya no te ilusionas, simplemente te resignas al cambio repentino designado por el universo. Yo no quería que me secuestraran, no quería problemas, pero los problemas me hallaron a mí y porque amaba a los míos callé con tal de protegerlos. En especial porque la amaba a ella. Callé para que mi hermana no jugara con mamá, calle para que mi hermana no fuera penetrada con objetos y volví a callar para que Avon no volviera a hundirse, para que mi familia no perdiera el ser más importante del apellido. Callé por mis hermanos. Y sé que está mal actuar a la espera de algo a cambio, pero me decepcionó de cierta manera que Anton pidiera mi muerte de la forma en que lo hizo. Lo entiendo, está preocupado po

