Hera Los día han pasado y yo solo pienso en como confesarle todo a mi padre. Pero no puedo se me hace imposible. Porque de tan solo pensar en su cara de decepción se me debilita el corazón. De lo que él va pensar sobre su hija. No quiero imaginar como se pondrá o que me dirá, pero si se que en todo esto todos saldremos perjudicados. Me encuentro sentada en la pequeña banca color blanco de mi peinadora. Con suavidad paso el cepillo por mi largo y rubio cabello. Mientras lo hago pienso en muchas cosas. Últimamente he estado algo distraída y preocupada. Sé que a la pequeña criatura que llevo en el vientre no le hace bien, pero esto no me dejara de preocupar hasta que decida hablar o Beatrice lo haga antes que yo. Acomodé mi cabello hacia atrás y miré mi reflejo en el espejo para luego co

