Cicatrices

761 Words
Cecilia:      Ahí estaba yo con un traje de enfermera , observándolo a una distancia prudente, se veía tan diferente a la ultima vez. Lucía agotado con unas ojeras que le caían a los cachetes, vendas alrededor de la frente, una espesa barba como si ya no le importara su aspecto No dejaba de preguntarme: ¿Por qué Martín intento hacerlo ? ¿ De verdad se se sentía tan derrotado para intentar quitarse la vida? Mientras mi mente divagaba intentando contestar estas preguntas note algo me llamo la atención un par de dientes rotos y cortadas en la palma de las manos junto con moretones en la cara y las piernas. Esto que los médicos pasaron por alto significaba una cosa... En ese momento escuche que alguien entraba, si me encontraban estaría acabada. Desde el baño con la luz apagada escuche el susurro de un hombre que parecía navegar por sus pensamientos, no sabia si estaba aquí para acabar con Martín o era un policía. No podía dejar que hiciera daño. Me mire en el espejo y agarre una botella de vidrio del bañó, iba a sorprenderlo pero al salir la habitación se encontraba vacía. Sin embargo Martín estaba despertando,sus manos empezaron a moverse y sus ojos a despejarse poco a poco, me llene de felicidad, pero esto no duraría mucho las alarmas del respirador se activaron sin darme tiempo de mediar alguna palabra con él. Tenía que salir de allí lo más rápido posible Joaquín:     Semana antes de la llegada de Cecilia a la ciudades mis abogados me informaron que a pesar de los grandes intentos el presidió no nos permitió comunicarnos con Martín según ellos el no había contratado a ningún abogado, pero no me parecía raro debido a que la ultima vez as había escapado, ellos me prometieron que una vez que en un par de semanas podría verlo. Sin embargo, mis alarmas se encendieron cuando me entere por uno de mis ex compañeros que nuestro sujeto había sido movido al área de aislamiento aparentemente sin ninguna explicación. Sabía que que eso no era normal, la mayoría de los presos en esa área son personas con alto grado de peligrosidad y Martín estaba siendo procesado por evasión de impuesto.    En las semanas que siguieron trate de averiguar sin éxito el motivo, no fue hasta finales del verano que me entere que Martín había sido trasladado inconsciente al hospital, aparentemente porque no se encontraba en condiciones psicológicas y físicas aptas para un juicio. Recuerdo que ese día la penas me dieron la noticia marque a Jamaica lo mas rápido posible: —¿Algo le paso a Martín verdad? —pronunció ella apenas cayo la llamada. Sabia que si la llamaba era por algo importante. —Hay algo que tienes que saber, al parecer fue trasladado en horas de la noche a un hospital, aparentemente según lo que me informaron trato de quitarse la vida. —No hubo respuesta del otro lado de la linea solo quedó el ruido de fondo de la cocina y luego la llamada se cayo.     Mas tarde ese día, al revisar la información y ver las heridas de Martín en el hospital pude notar que no coincidían con nada de lo que me habían dicho. Fui a verlo lo antes posible y efectivamente su cuerpo mostraba señales de lucha, así como marcas de tortura; pero lo que hizo que todo se volviera mas extraño es el hecho de que estas ultimas marcas eran mucho mas recientes. Salí de la habitación distraído pensando en donde había visto esas marcas , tome un bocadillo de la maquina expendedora mientras trataba de encontrar ese grano de arena en él montículo cerebral que eran mis recuerdos. Baje a la recepción para anunciar mi retiro, me dispuse a firmar el libro de visitas pero note el nombre de una mujer que me resultaba familiar había llegado unos 15 minutos antes que mi visita pero al parecer no se había retirado.     Deje el libro así, camine hacia el piso de arriba donde se encontraban las habitaciones, sabia que si la encontraban también terminaría tras las rejas, al llegar note que la puerta de la habitación estaba abierta, dos doctores y un guardia trataban de contener a Martín quien gritaba el nombre de esa mujer, nuevamente los pasillos se volvieron un caos . Camine rápido con la intención de no llamar la atención, pensando donde mas podía estar. Al llegar a la entrada nuevamente la vi saliendo del hospital con un traje de enfermera. Recuerdo haber visto su rostro en cámara lenta, Era Cecilia. 
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