Cuando la celebración de bodas terminó y el escribano regresó al pueblo, el rey Bastian miró a todos los ahí presentes, especialmente a los que no eran la pareja de recién casados, por eso él con un suspiro cansado se convirtió en su bestia ancestral águila diciendo: “Rey Ozias, Zury, Gabrielle… y tu también Nilo, los llevaré a otro lugar para pasar la noche, hoy el rey Serkan y Annia deben tener la cabaña para ellos dos.” De inmediato todos comprenden lo que el rey Bastian se refería, por eso Ozias dijo: —Está bien, llévanos a un lugar alejado y con lujos, por favor… Zury lo merece —declara el rey Ozias haciendo sonrojar a la chica con gafas. —¿Un lugar con lujos? Espero que tenga buena comida, ya tengo hambre… —dice Nilo yendo hacia el águila siendo el primero que se montó encima

