Capítulo 29 MAX Pasé varios días más en Colombia, ya que Aldo y yo, fuimos a ver lo de unas entregas nuevas que teníamos que hacer a otros clientes que nos salieron en el camino y no los íbamos a desaprovechar. En cuestiones de negocio nos estaba yendo de lo mejor, pero yo estaba un poco distraído y como si fuera una hermosa visión, me vino a la mente la noche que vi a Sofía en el evento de Helena, esa noche en la que decidí que ella iba a ser mía. Aldo, mi socio notó mi distracción y se empezó a reír demasiado. —No lo puedo creer, Max—dijo sorprendido—esa mujer si que te tiene loco y si no te conociera, juraría que ya te has enamorado de ella. —No estoy enamorado—negué rotundamente—estoy deslumbrado por su belleza y me gusta estar con ella, pero no pienso volver a enamorarme de nadie

