12

922 Words

Franz llevaba pocas horas en su país pero su padre ya lo había llenado de tareas. A través de su secretario, por supuesto, le había indicado los próximos eventos en los que su presencia era indispensable, la ropa que debía usar, las palabras que debía decir y a quien no podía dejar de saludar. Cerró sus ojos y suspiró con fastidio mientras se sacaba la ropa para darse una ducha. Conocía su vida, no le sorprendía aquella lista de obligaciones, hasta podía imaginar a su padre diciéndole las palabras a su primer asistente. Eso lo hizo sonreír con resignación. Su padre siempre había sido protocolar, si esa palabra se entiende como distante, apático y serio. No era un mal hombre, de hecho había sido un monarca decidido en pos del bienestar de su gente. Sin embargo, en materia de familia, ha

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD