VEINTICUATRO El águila voló en círculos dos veces descendió en picada hacia Aharn antes de elevarse de nuevo. Aharn miró al cielo con una mezcla de sonrisa un quejido exasperado—. Ese es uno de los juegos tontos de Loarn —le dijo a Melcorka—. Le gusta anunciar su llegada con su águila. —Por lo menos Lynette está a salvo —Melcorka intentó disfrazar el descontento en su voz cuando vio a Lynette cabalgando hombro a hombro con Douglas, mostrándole cómo entrenar a su águila dorada—. Encontró a alguien con quien compartir sus intereses. —Fornicación y cacería —Aharn mostró una pequeña sonrisa cínica—. Mi pobre hermano mayor ahora tendrá que salir a cazar solo. —No le hará daño —Melcorka dijo con acidez—. Tiene a la mano a su amigo Bryan para ayudarle a buscar mujeres solitarias, por lo menos

