Fue un sueño.

1400 Words
Gruño molesta al sentir el sol en mi rostro, me toma un segundo reaccionar ¿sol? ¡mierda! me levanto de un brinco, miró la hora, 6:45am, no hay forma de que llegue temprano, corro al baño, me lavo los dientes y lavo mi cara,el agua fría me despeja de inmediato, tomo lo primero que encuentro en mi closet y me visto, desenredo mi cabello de camino a mi auto, mi bolsa y mis llaves están junto a la puerta, las agarro de paso y salgo de la casa. Miró mi carro rojo intacto, ni un solo rasguño, sin mucho tiempo para pensar, asumo que todo fue un sueño y subo al auto, conduzco a toda velocidad, esquivando autos. Llegó con quince minutos de retraso, resto para que mi jefe aún no esté en su oficina mientras corro por los pasillos, Lori me mira confundida, pero no hay tiempo de saludar ni dar explicaciones, impaciente porque el ascensor no llega, subo las escaleras a prisa, llegó a mi escritorio, ni una gota de sudor, tampoco tengo sed y no me falta el aire, creo que es la adrenalina corriendo por mi cuerpo. Abrí mi correo y leí los mensajes de mi jefe, por suerte tuvo un contratiempo y hoy no vendrá a la oficina, me dejó trabajo para todo el resto de mi vida, agradecía por no escuchar un sermón, me dispongo a trabajar, me sorprende lo bien que me siento, llena de energía, debe ser porque dormí demás esta vez, buena falta me hacía, me pongo a pensar un poco en el extraño sueño que tuve y en lo sexy que era Lucifer en el, creo que con un diablo así, el infierno estaría lleno de mujeres. Mi teléfono suena, veo la pantalla, es Mikel. — Hola guapo. — Respondo alegre mientras continuo tecleando en mi computadora. — ¿Que pasa? te estamos esperando. Sin entender su tono miro la pantalla nuevamente, 12:15. — Perdí la noción del tiempo, los veo en un minuto. Cuelgo el teléfono y me aseguro de guardar todo antes de irme a comer, extrañamente no siento hambre, no recuerdo haber tomado nada en la mañana, con la prisa fue imposible. En menos de cinco minutos ya estoy saludando a mis amigos en la cafetería, tienen mi comida lista, ensalada de pollo con uva y nuez y un jugo de naranja natural, los abrazo y les doy un beso. — Lo lamento, el ogro me dejó trabajo para toda la eternidad y no me di cuenta que ya era tarde. — Por suerte nos tienes y no te dejaríamos morir de hambre. — Dice Lori con gracia mientras termina su comida. — Bueno ¿Ya nos vas a decir que te pasa? — Pregunta Mikel con tono acusador. — ¿Que me pasa? ¿te refieres a que llegue tarde? se que no es mi costumbre, pero te aseguro que a todos nos pasa alguna vez, me quedé dormida, ¿que te pasa a ti, estás molesto o algo? — Me refiero a eso. — Dice señalandome con el dedo. — ¿Cuando te teñiste el cabello? — No lo hice, solo no tuve la oportunidad de lavarmelo está mañana. Saco un espejo pequeño de mi bolsa, preocupada por mi aspecto, no me maquille y solo peine mi cabello, debo tener una cara de miedo, creo que a eso se refiere Mikel. Mi cabello luce mucho más oscuro de lo normal, se podría decir que es n***o, no hay frizz, está bien peinado, no tengo ojeras y mi piel se ve fresca y suave, pongo atención a la ropa que me veo en el pequeño espejo, es un traje ajustado, en color rojo vino, no recuerdo haberlo comprado, pero definitivamente me encanta, creo que incluso me hace ver más delgada, mis zapatos son transparentes con estoperoles, creo que de ahora en adelante elegiré mi ropa con los ojos vendados. Doy una carcajada que hace que me miren preocupados y comienzo a contarles mi loca historia. — No me lo van a creer, tuve un sueño super raro, soñé que moría en un accidente de auto y el diablo, Lucifer en persona me ofrecía un trato y bueno, creo que salí tan cansada que olvide poner la alarma y cuando desperté faltaban solo quince minutos para entrar, así que corrí a lavarme los dientes, tomé lo primero que toque con mi mano en el closet y salí corriendo hasta el auto, fue la mañana más extraña que he tenido, pero aquí estoy. Me miran por segundos y después rien. — Mujer, si no quieres decirnos que te desvelaste teniendo sexo salvaje lo entendemos, pero no tienes que inventar esas historias.— Dice Mikel. — Gracioso, los dejo, algunos tenemos trabajo. Antes de regresar a mi escritorio, pase por el baño, me ví en los grandes espejos que hay en el, encantada con mi apariencia, me mire por algunos minutos, mi abdomen lucía plano, ya no había rollitos, mis pechos firmes, mi cara afilada, mi cabello tenía un tono n***o, lacio, por debajo de los hombros, mire mi trasero y me moví coqueta, emocionada por mi aspecto, regrese a mi escritorio y de lo más feliz continúe con mi trabajo, después de mucho teclear, imprimí algunos documentos, tenía que dejarlos listos para una reunión de mañana, tomé mi grapadora y mientras tarareaba una canción comencé a grapar los papeles. You have my heart, and we'll never be worlds apart Maybe in magazines, but you'll still be my star Baby, 'cause in the dark You can't see shiny cars And that's when you need me there With you I'll always share Because ¡ouch! Me quejo adolorida, presionó mi dejo con fuerza, intentando quitar el dolor, abrí mi puño y libero mi dedo, ¡mierda! tengo una grapa enterrada, duele como el infierno, doy un suspiro y con mis uñas tomo la grapa y la saco poco a poco, cuando el fin sale por completo, respiro aliviada, el dolor desaparece, ni una gota de sangre, tampoco tengo una herida, ni siquiera una cicatriz. — ¿Que mierda? — Exclamó confundía. — No sangras. — Mierda. — Grito, a la vez que giro y me pongo una mano en el pecho, para evitar que mi corazón salga del susto. — ¿Dices mucho esa palabra? — ¿Tu, quien eres, que haces aquí? — Pregunte confundida al ver al hombre que aparecía en mis sueños, a Lucifer en persona. — Creí que ya nos habíamos presentado y sobre que hago aquí, tengo tu primer trabajo, ya que cumplí tu primer deseo. — Yo.... — Pensaste que todo había Sido un sueño ¿es eso? — Si, no creo estar muerta, esto tiene que ser una broma, y yo no pedí ningún deseo. — El guarda ropa nuevo, el físico que siempre soñaste ¿te parece magia? — No, pero, tiene que haber alguna explicación. — Si la hay, estás muerta y yo te concedí tu primer deseo, ahora tienes que hacer tu trabajo. Me dejó caer sobre la silla, mientras mi mente intenta asimilar todo lo que sucede, los recuerdos vienen a mi mente como ráfagas. — ¿Cómo me puedo sentir tan bien estando muerta? — Tu cuerpo se deshace de todas sus necesidades, no necesitas comida, ni agua, no te enfermas, no te cansas. — Eso explica muchas cosas, ¿pero por qué aún siento dolor? — Las personas no saben fingir el dolor, ese se conserva para asegurar que no descubran que no estás viva. — ¿Por qué si estoy muerta, pueden verme, porque sigo aquí? — porqué tienes un trabajo que hacer y hasta que lo termines vivirás entre ellos. — ¿Cuánto tiempo? — Días, meses, años, por siempre, yo lo decido. — Saco un pergamino de color café, el papel lucía antiguo y maltratado. — ¿Que es esto? — Pregunte mientras tomaba el pergamino de mi escritorio. — Tu trabajo, tienes que buscarlo y capturarlo. — ¿Cómo se supone que capture a un demo.... Desapareció, así sin más, ¿que se supone que haga, cómo busco a un demonio?, no se cómo es y mucho menos se como capturar uno. Abrí el pergamino y leí las palabras en el. "Avaricia" ¿Eso es todo? ni siquiera sabía que era un demonio Lo enrolle y lo guarde en mi bolso.
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