Te instalaste en tu asiento al fondo del aula 1-A. La mayoría de tus compañeros te habían dado una sonrisa amable, aunque también había miradas desconfiadas. No los culpabas. Ser "la nueva" siempre traía sus complicaciones...
Especialmente cuando tu quirk podía colapsar un sistema de defensa con solo tocar un panel de control y aunque no lo parecía, podrías asesinar.
—TN, ¿cierto? —Preguntó Midoriya amablemente.—Lamento que el profesor Aizawa fuese así de... Serio, siempre lo es, no creas que es algo contra ti.
Dudó un poco y al notar que tú lo miraste con amabilidad el peliverde volvió a hablar:
—Escuché que tu quirk puede alterar estructuras digitales. ¿También puedes manipular quirks tecnológicos?
—En teoría… sí —respondiste con una sonrisa cauta.
Antes de que pudieras explicar más, la puerta se deslizó con fuerza. Aizawa entró arrastrando su saco de dormir, (estabas tan ocupada tratando de estar calmada qué ni siquiera notaste que el profesor se volvió a ir, así que te sorprendió).
—No quiero ruido. Hoy tendrán un ejercicio de combate en parejas.—Dijo, su voz rasposa llenando el salón.
Todos se tensaron.
—TN, conmigo.
Tu expresión de sorpresa era poco disimulable, ¿Contigo? ¿El mismísimo Aizawa iba a entrenar contigo personalmente?
—¿Con usted...? —Preguntaste con sorpresa.
Él solo te miró por encima de su bufanda, su gesto te hacía sentir aún más temerosa.
—Quiero evaluar tus habilidades de cerca. Necesito saber si puedes mantenerte en combate sin que tu quirk... se bloquee por emociones descontroladas.
Eso dolió un poco, pero sabías que tenía razón.