Nos guio a otro salón más grande que el anterior.
Había una larga mesa de cristal con sillas negras, estaba sentado en la primera silla que daba enfrente de la entrada del salón un hombre con piel pálida, nos paramos al extremo de la mesa de cristal el hombre se paró y nos dijo:
—Bienvenidos.
Aceptamos asintiendo a su saludo, era un hombre alto, cabello largo recogido a media cola de caballo, ojos grandes rojizo obscuro, vestía de traje n***o azulado con una gran capa negra brillante.
—Síganme por favor.
Nos pidió y es como fuimos guiados por él, al dirigirnos afuera vi el bosque del que me había hablado Michael, había oscuridad aún más cada que nos adentrábamos, llegamos a una fuente redonda, extendió la mano, metió su dedo índice al agua de la fuente hizo unos pequeños círculos. En ese mismo momento comenzaban a trasformar aquella agua cristalina en un brillo que comenzaba a adaptarse a esa noche oscura, reflejando algo que de ella surgió una voz preguntando:
—¿Salmos?
Reconocí esa voz enseguida, se trataba del señor Watson.
—Sí.
Enseguida distinguimos en el agua a tres personas.
—Muy bien llegaron. —dijo el señor Pitz.
Al unísono respondimos:
—Si.
—Que ha pasado con el consejo. —dijo el señor Salmos.
Algo que no nos sorprendió que dijera eso.
—Estamos preparándonos contra los sanguinarios.
—¿Cómo lo consiguieron? —pregunta con sorpresa.
—Debo decir que no fue fácil, fue muy complicado. —decía el señor Yod.
—Pero hablamos con ellos. —dijo Watson.
—Pero igual negaban en pelear contra los sanguinarios, querían que Mortifero hiciera lo que quisiera, porque Mortifero ya los había visitado para la alianza, pero se negaron, pero cuando nosotros le nombramos a Jones, al igual que a Willy y es como empezaron a no más negativas, entonces estamos ya preparándonos al ser que otros consejos y mayores se están uniendo. —dijo el señor Pitz.
A lo que el señor Pitz nos dijo:
—Ustedes solo se quedarán hay por tres días y de ahí se irán a la mansión Logan.
Movimos la cabeza los tres al asentir.
–Coraline ¿Has tenido visiones? —me preguntaba el señor Watson.
Niego con la cabeza al responder:
—No, nada aun señor, todo ha estado tranquilo.
—Muy bien. —solo responde.
Después de a ver hablado nos despedimos de ellos y solo desaparecieron, el señor Salmos nos dice:
—Muy bien tienen que ir a descansar, Ángela los llevara a su habitación.
Sentí que me observo el señor Salmos y noté que observaba mi collar, con el que colgaba mi llave, no quise preguntar el por qué.
—Vengan por acá.
Los tres la seguimos, nos dejó en habitaciones separadas, primero a James, después a Alexander y al último a mí.
—Señorita Coraline mañana te subo tu desayuno, tu pijama esta encima de la cama.
Lo mismo que les dijo a James y Alexander, asentí antes de entrar a las habitaciones, subimos las escaleras, tenían un tapete largo azul obscuro las puertas de las habitaciones eran largas y grandes, la mayoría de las puertas eran negras azuladas, al entrar a mi habitación tenía una cama grande tendida con cobija azul oscuro, tenía dibujado un caballo y almohadas del mismo color, alrededor cuadros de hombres sentados en un trono o algo parecido, algunos parados con su bastón, una chimenea, muebles grandes y una ventana larga y grande que daba al bosque, tenía cortinas larga obscuras, las abrí y claramente se veía el bosque.
Tome mi pijama de la cama, era extraño porque era rosa, solo era un pantalón y una blusa de tirantes, me vestí en el baño que estaba en la habitación, era igual de reluciente que la habitación, el baño era grande, largo podrían caber más personas, me cambie rápidamente y me metí a la cama, me quede dormida.
WATSON Y SALMOS.
—Se acaban de ir a dormir, quiero preguntarte algo Watson.
—Si ¿Que sucede? Salmo.
—Observe a Coraline y tiene la llave luna, como la encontró.
—Esa llave aún no se si es la luna, pero porque lo crees tú.
—Observe la llave y tiene la figura de una luna, solo que no la he visto de cerca para ver si tiene al lobo, pero estoy seguro que es la llave ¿Cómo es que ella la tiene? —pregunto Salmos.
—Muy bien Coraline la encontró en el bosque Hunter, fuimos invitados a su castillo por año nuevo y como sabemos, ese bosque es tan grande que nunca se sabe lo que se puede hallar entre sus árboles, Coraline lo encontró, yo no le he dicho nada de esa llave porque aún estaba averiguando si lo era o no.
—Está bien.
Hablaros de algunas cosas más, hasta que se volvieron a despedir y solo desapareció el señor Watson de la línea.
Estar en el castillo nunca sabias exactamente la hora o más que nada calcular el día y noche, al ser que la hacían llamar aideano, una mezcla de ambas con un atardecer anaranjado con una mezcla amarilla que no siempre se mostraba así, porque según dice, depara peligro o algo más que eso. Yo ya me había despertado, estaba sentada en la ventana mirando afuera no había ninguna persona caminando afuera, todo era solitario, enseguida escuché que se abría puerta, enseguida me volví a meter a mi cama.
—Hola dormiste bien.
—Bien gracias, aunque no es un ataúd.
Me reí, asintió la chica, ahora solo traía un pantalón de mezclilla azul y una blusa roja me había traído, solo un vaso de leche y huevos con jamón, era extraño aun que todos los que vivían en el castillo solo se alimentaban de sangre, no como yo que, como comida normal, eso me hizo pensar al estar segura que les había dejado instrucciones el señor Watson, que solo me alimentaran con comida.
—Ya desayunaron James y Alexander. —le dije a la chica.
—Si señorita, no tengo mucho de llevarles sus desayunos, a y tu ropa la deje en el baño puedes tomar un baño.
Asentí agradeciendo y empecé a comer y salió la chica de la habitación, al terminar de tomar mi leche y comer deje la bandeja en la mesita que estaba junto a la cama, me metí al baño, me había dejado solo un pantalón de mezclilla azul y una blusa de manga larga amarilla y ropa interior.
Me metí a bañar, al terminar de bañarme me vestí y salí del baño, era extraño porque estaba ya tendida mi cama, y eso que no tome más de 5 minutos, preferí salir de la habitación, baje las escaleras, no había nadie en el castillo, preferí volver a mi habitación al subir de nuevo.