La Verdad Parte 1.

1017 Words
Samanta. - oh llegaste, por qué no tocas antes de entrar, no ves que nos interrumpiste en algo importante -dijo aún sonriendo- verdad que sí amor -dijo mirando a Bruno, quién asintió, ella se acercó a él y lo besó- - ¡son unos malditos, como pudieron hacerme ésto, jamás creí que tú mi propia hermana pudieras hacerme esto! -dije llorando amargamente, nunca me imaginé que mi hermana o mejor dicho la hija adoptiva de mi padre, la que siempre ha estado ha mi lado, apoyándome en todo me allá hecho esto- -pues ya ves hermanita, las cosas no son como tú las creías y que bueno que ya te diste cuenta, ya me había cansado de estar fingiendo en ser buena contigo- - negué- y tú por qué me hiciste esto,creí que me amabas, como pudiste, acaso no te importa nuestro hijo -dije mirando a mi esposo, él solo se encogió de hombros sin darle importancia- -quieres saber la verdad -dijo- yo me casé contigo por dinero -frunci el ceño- te preguntarás por qué me casé por dinero bueno pues te explico, cuando estábamos en la universidad, mí padre me dijo que saliera contigo ya que como eras la nieta de Francisco de la Torre uno de los millonarios más conocido de este país, ya que tú eres la única nieta que tuvo, la herencia que el dejaría antes de morir sería para tí, y si me casaba contigo podría obtener esa herencia y ser la persona más rica de la ciudad, así que implemente un plan para enamorarte, creí que sería difícil de hacerlo pero no, no fue así, fue más rápido de lo que creí, eras, no, eres tan tonta que te la creíste - soltó una carcajada al igual que Yamilé- - ay hermanita si que eres ingenua, mientras tú te creías ese cuento de qué tu amado esposo trabajaba horas extras, nosotros la pasavamos bien en un hotel - soltó una carcajada- - ¡eres una maldita como pudiste! - dije acercándome a golpearla, la agarre del cabello - - ay suéltame maldita perra - dijo intentando zafarse de mi agarré - Bruno has algo no te quedes ahí mirando - dijo - suéltame zorra. - la única zorra eres tú, siempre te he tratado como mi hermana, jamás te hice aún lado sabiendo que no eras mi hermana de sangre - hice aún más fuerte mi agarré - - ¡Auch ! ¡Bruno quítame la de encima! - sentí como me agarraron de la cintura y me apartaron de Yamilé - - ¡Suéltame desgraciado poco hombre, quita tus sucias manos de mí! - dije forcejeando - - tranquilízate, deja de hacer un escándalo - dijo, ví como Yamilé se puso de pie y camino hacia mí, mientras tanto Bruno me tenía sujetada - - oh hermana, sabes me dan unas ganas de matarte como lo hice con el abuelo - dijo descaradamente, deje de forcejear, la palabra muerte resuena en mi cabeza- - de que estás hablando - digo en un susurro- - ¡UPS! creo que la regué - dijo llevando una mano a su boca, pero luego la quito- bueno ya que hable será mejor decirte la verdad por todas, como lo escuchaste yo mate al abuelo, bueno no mi abuelo ya que ni de la misma sangre éramos, pero bueno, eso ya no importa. - maldita como pudiste hacerle algo así, él siempre te trato como si fueras su nieta - digo con dolor, no puedo creer lo que ella me acaba de decir, las lágrimas salían a mares - - jajaja - empezó a reírse - él jamás me trató como su nieta, ese viejo solo tenía ojos para tí, su única nieta, la consentida de él y de papá, la que siempre sacaba buenas notas, la de buen corazón, la que no se enojaba por nada, si te hacia alguna grosería o travesura para hacerte enojar no lo hacías, sonreias y decías que solo eran travesuras indefensas, siempre odie tu forma de ser, siempre tenías el amor de los demás, tú abuelo siempre te mimaba en todo, te daba regalos, amor en cambio a mí, siempre hubo rechazo hacia mí y mi madre, cuando me enteré que él te iba a dejar todo y a mi nada me enoje mucho, incluso dejo a tu padre fuera del testamento para que no se lo diera a mi madre o a mí, ese día me llene de furia, de enojo, fui a reclamarme, sabes lo que me dijo el viejo decrépito - dijo, mientras tanto yo lloraba, me había quitado a la persona que más amaba - que yo no era merecedora de la herencia, que yo solo era una ambiciosa al igual que mi madre, que la única que se merecía esa herencia eras tú no yo, sabes lo que peor que me dijo - dijo tomando mi mentón - que yo jamás llegaría a ser como tú, tú siendo un diamante único no sería comparado conmigo, lo primero que hice fue irme de ahí enojada como se atrevía a compararme contigo. Yamilé: cuando iba saliendo de la mansión me topé con Bruno, él iba a ver a tú abuelo pero al verme mal, decidió estar a mi lado, bueno en ese entonces nosotros ya teníamos algo, le conté lo sucedido, él al igual que yo queríamos vengarnos del viejo, ya que él viejo no aceptaba del todo a Bruno. - ni me lo digas - dijo Bruno - ese viejo me odiaba hasta la muerte, siempre desconfiaba de mí - terminó de decir - y ese era un gran problema para mí, ya que él podía hacer que tú no te casarás conmigo. - así es - confirmó Yamilé - por esa razón ambos unimos nuestras fuerzas para poder deshacernos de él - abrí mis ojos hasta el tope - - ¡Qué! - dije consternada - ustedes dos fueron los culpables de su muerte - dije sin energía cayendo al suelo - - así es querida, nosotros estuvimos atrás de su accidente -
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD