DOCE

4972 Words

Hubo un silencio. Nos vimos por la ranura del ojo y soltamos una carcajada al mismo tiempo. Resulta que después de probar el líquido que quema tu garganta un par de veces más, ya no tiene el mismo efecto, así que entre los dos nos terminamos un vaso, y ahora estamos los dos sentados en el sofá muertos de risa. -Eres un estúpido. -Y tú también- dijo entre carcajadas. -Pero tú lo eres más. -Al menos yo tengo pareja. Abrí mi boca con indignación. -Al menos yo… rayos no puedo pensar en nada. Volví a verlo y las risas aumentaron. -¿Qué hora es? -Son las diez, wow, el tiempo pasó muy rápido, lo siguiente que sabré es que estaré calvo. Eso no ayudó a mi dolor de estómago al estarme riendo. Hemos estado diciendo incoherencias desde hace unas horas, es lo más divertido que ha estado en l

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD