DYLAN -Hey, hey- sentí que alguien me sacudía. Entreabrí mis ojos, la luz era soportable así que me acostumbré rápido, vi a Gavin frente a mí, con toda mi fuerza lo aventé, me senté en la cama de inmediato. -Te dije que me dejaras en paz- resoplé pasando mis manos por mi cabello. -Te volviste un amargado desde que tu novia vino. -No es mi novia- me levanté para estirarme y poder despertar mejor. -Oh ya veo, estás amargado porque yo sí tengo novia y tú no. La novia de Gavin, Astrid, se deja ver debajo de las sábanas de la cama de él. -Aún sigues con él- bufé tomando una camisa de mi silla. No me parece lo más apropiado estar sin camisa con la novia de otro en la habitación. -¿Qué?- hizo un puchero -. ¿Tú me tratarías mejor? Los dos se carcajean. -Cualquiera lo haría, se le llama

