¡Hola! Espero que estén muy bien, yo la verdad que ando emocionada, pues nada, resulta que hace unos días inicié con el primer capítulo de una nueva historia, ya ven que cuando me llega la inspiración es mejor no cortarla, entonces me gustó mucho el rumbo que estaba tomando, como era de esperarse los personajes poco a poco van formando su personalidad y todo fluye bien, es sobre un enemies to lovers, nunca había escrito sobre los que se odian y luego se aman, esto es nuevo, gente.
Me emociona ver cómo los proganistas evolucionan y obtienen un mejor desarrollo, pero me pasa que apenas dijeron "hola" y ya me tienen a sus pies, es una historia que me supongo les va a gustar, la verdad es que estoy pensando si subirla conforme la voy escribiendo o esperar a tener aunque sea la mitad para ir actualizando, porque si la subo conforme escribo, dejénme les digo que luego la inspiración se me va y puede haber incluso hasta una semana entera sin que suba capitulos, pregúntenles a los de la plataforma naranja, tengo una historia allá que actualizo creo que una vez por semana jajaja.
La ventaja de esta historia, es que además de que le tengo mucho cariño y será un poquito larga, quiero que esté disponible todo el tiempo así que no solicitaré ningún otra, es decir que no la monetizaré, así cuando quiera quitarla podré hacerlo sin problema alguno, quiero dejarles una pista sobre qué va, si tienen teorías los leo ya se en comentarios, a través de mis redes o donde deseen contactarme. Cree cameos y curiosidades, primero pa' contarles qué onda con mi vida, lo loca que estoy al escribir y no parar (por qu sí, aquí no se descansa) y para interactuar con ustedes, así queeee, les dejo un pedacito de la historia, son solo unos diálogos, pero que si les prestan atención entenderán todo y hasta se emocionarán.
Parte 1.
Apenas mi padre y yo probamos lo que mamá preparó nos miramos de inmediato, como si estuviéramos teniendo una gran conversación, mamá solo se queja sabiendo ya lo que diremos, a veces creo que la desesperamos un poco.
—Bien, díganme expertos —coloca sus hombros sobre la mesa —¿Qué le hubieran puesto ustedes?
—Salsa —añadimos al mismo tiempo.
Parte 2.
—Cariño —toma su mano —no quiero que seas cómo yo.
—Es difícil porque ni siquiera sé quién quiero ser.
Ella ha luchado un buen tiempo con eso, no descubrir su pasión aún, todos sabemos que nuestros padres sabían desde pequeños lo que querían ser y lucharon por conseguirlo, pero mi hermana…, se siente perdida con todo esto, en ocasiones decía que me envidiaba, desde que puse un pie en la cocina supe que eso era la mío.