Misión Riku levantó la cabeza aturdido. Le dolía como el demonio y sentía los músculos agarrotados como si hubiese corrido por mucho tiempo. Se miró las manos y vio que brillaban con su energía cubriéndolo de pies a cabeza y que, a su lado, Anthea estaba desmayada con la mano con residuos de energía tocando su tobillo. Habilidad de escudo, pensó el esper, pero no le generaba rechazo ya que no era de la guía, era un escudo propio. Cómo si alguien hubiese activado los patrones que usaba para meditar y dejar que su energía bloqueara el exterior para no escuchar las conversaciones o lo que pensaban los demás. Observó a la guía y estuvo seguro que ella había tomado su habilidad con la suya y la había extendido sobre su cuerpo para crear un escudo propio que lo aislara de lo que estaba pasan

