El viernes, al llegar a su cabaña luego de culminar el trabajo en uno de los terrenos que evaluaba, David se marchó con la excusa de hacerle una visita a Elías Hamed. En realidad, quería huir por unas horas de las invasoras que tenía en su casa: Amanda Dietrich y su amiga Sabrina Landaeta, quienes fueron a la Colonia Tovar dispuestas a organizar una fiesta en la región para disfrutar de sus vacaciones. Amanda se instaló en su hogar sin siquiera preguntarle si podía hacerlo y se alió con Dayana Luna Sartori para programar cada día salidas y reuniones. La paz se esfumó de su lado sin esperanzas de regresar pronto. David tuvo que morderse la lengua y recibirla con una sonrisa en los labios. No podía mostrarse vulnerable ante nadie. Cumpliría al pie de la letra su función en las propie

