Una chica ordinaria.

3026 Words

—Hola, papi. Buenos días. —Hola… —pero quien sale detrás de la puerta abierta debajo del fregadero no es mi papá— mami. También puedo llamarte así ¿no? La cara me arde la de vergüenza. —Pensé que eras mi papá, perdón —me explico, apenada—. ¿Qué estás haciendo?  —Tu fregadero tiene una fuga, le dije a tu mamá que podía arreglarla —dice Mateo, divertidísimo al ver mi rostro sonrojado. — ¿Sabes de plomería?  —Y de electricidad también —responde. No se ha levantado del piso y eso me da una versión diferente de él—. Mi papá me obligaba a ayudarlo si hacía alguna reparación en la casa.  —Tú sí que eres una caja de sorpresas. —No tanto como tu pijama… La vergüenza aumenta cuando recuerdo mi pijama de los pitufos e inútilmente intento cubrirme con algo, desgraciadamente no hay na

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD