— Los días fueron muy interesantes para todos los vivían alrededor de Arthur y conocían su vitalidad, parecía que todos sus males se habían alejado por completo. Aún le faltaban por vivir, tenía mucho que hacer todavía, en el consorcio trabajaba más que cualquier otro Diane se sentía algo contrariada, tenía que atender la empresa y además estar pendiente de la salud de Arthur, aunque él trataba de mantener una buena actitud, ella sabía que ese mal estaba dentro de él aunque ya no quería pasar más tiempo en casa y no estaba siempre descansando. Diane se dijo que esa mañana hablaría con Phillips, le pediría que se estuviera al frente de todo, mientras ella se ocupaba por completo de su esposo; cuando llegó no era tan temprano, pasaban las diez de la mañana; se dirigió a la oficina de él, "

