— Si señora Elisabeth, esta noche a las 10 p.m. - dijo mi madre mientras hablaba por teléfono - esta bien, hasta luego. — ¿Qué te dijo? - le pregunté una vez que cortó la llamada. — Dijo que si vendrían - sonrió ansiosa - será mejor que comience con los preparativos, quiero que todo este perfecto. Cuando vi que ella caminó hacia la cocina, tomé mi móvil y le marqué a James. Este no tardó en responder. — Hola - dijo con la voz ronca y mi corazón dejó de latir por unos minutos. Me estaba imaginando lo peor. — Te - tragué pesadamente - ¿interrumpo algo? — Mi siesta tal vez - aclaró su garganta - ¿Cómo estás? me sorprende tu llamada. — Si - mordí mis labios - quería invitarte a una cena esta noche, en mi casa. Dile a tu madre que venga también. — ¿Esta noche? - dijo después de varios m

