Sentí como el mundo se había detenido. Ellos no tendrían que haberse separado.
— Dime que es una broma - mordí mis labios - eran geniales, amaba como cantaban. Me fuí por tres años ¿y todo esto pasa?
Me recargue sobre la silla frustrada.
— Te hubieras ido o no ellos igual se hubieran separado. Nate está estudiando lejos, Harold se dedicó a estudiar actuación, Logan está a punto de tener un bebé, Louis ya es padre y Zachary además de esto trabaja de taxista.
— ¿Logan y Louis padres? - abrí mis ojos enormemente.
Miré a Fanny quien se encontraba perdida en la conversación.
— Si, solo tres de los chicos siguen trabajando. Ahora está de turno Louis ¿Quieres que lo llame?
— Esta bien, me gustaría saludarlo - Sonreí de lado y ella se incorporó.
— Me alegra que hayas vuelto, te extrañabamos - Camila me abrazó por ultima vez y caminó hacia la cocina.
— Me hubiera encantado que los escucharas - miré a Fanny melancólica.
— Puedes mostrarme videos o algo. Tienen que existir.
— De hecho si - saqué mi iPhone y comencé a buscar en el f*******: algunos videos de hace tres años - Aqui están - le entregué mi movil y la música comenzó a sonar.
Mientras Fanny miraba el video, yo miré detalladamente el restaurante. Incluso había nuevo personal.
— Hola Anne - dijo un chico llegando a nuestra mesa. Me incorporé rápidamente y me lancé a sus brazos.
— Hola Louis - dije entre sus brazos. El me apretó fuerte contra el - estas más alto - reí.
— Quizas te encogiste tu - el me miró - que bueno verte Annie.
— Lo mismo digo - Sonreí - ella es Fanny, mi compañera de universidad - le presenté a mi amiga quien alzó su mirada para encontrarse con la de Louis.
— Hola, mucho gusto - ella se incorporó y se saludaron con un beso en la mejilla.
— igualmente Fanny - sonrió - ¿estabas viendo videos de la banda? - señaló mi movil, ella asintió.
— Si y la verdad es que son geniales - este asintió.
— Gracias - dijo Louis y me miró - seguro ya lo sabrás - se encogió de hombros.
— Es una pena Lou - hizo una mueca - un día deben juntarse ¿De acuerdo?
— Por mi no hay problema, hay que ver que dicen los demás.
— También me enteré que fuiste papá - le tomé las manos - felicidades - sonreí con entusiasmo.
— Si, fue loco como pasó todo eso y mejor no preguntes - largó una sonora carcajada.
— Esta bien, de todas formas me gustaría conocerlo - el asintió.
— ¿Van a ordenar algo? - dijo abriendo su libreta.
— De hecho solo veníamos a visitar y ver si necesitaban alguna empleada - hice una mueca.
— ¿Quieres volver a trabajar? - levantó una ceja.
— Mi amiga necesita el empleo, no trajo mucho dinero y como no sabemos hasta cuando nos quedaremos, quiere trabajar.
— Por el momento no estamos buscando empleados, pero bien sepa de algo te avisaré - asentí.
— Esta bien, gracias Louis. Te dejaremos trabajando - le di un abrazo fuerte - pronto debemos juntarnos.
— Cuando quieras - este sonrió - que les vaya bien - dijo antes que saliéramos.
Largué el aire que ni siquiera sabía que estaba conteniendo.
Fanny se colgó de mi brazo y ambas fuimos a buscar un taxi para regresar a casa.
Era sábado y estaba anocheciendo. Luego de darme una ligera ducha, me tiré sobre mi cama.
— ¿De verdad nos vamos a quedar en casa un sábado? - entró Fanny con su pijama y se lanzó sobre mi cama haciéndome retumbar.
— ¿Que propones? - la miré.
— Vamos a alguna discoteca, necesito moverme un poco, conocer tios ¿Tu no? - arrugó su nariz.
— Moverme si, conocer tios no, no quiero complicarme la vida con nadie más.
— Ya pasó mucho tiempo - ella rodó los ojos - vamos a divertirnos y olvidate de ese idiota.
— Esta bien - Sonreí.
Ambas comenzamos a prepararnos. Nos pusimos vestidos cortos y tacones altos.
Una vez listas, llamamos a un taxi y fuimos hacia una discoteca conocida.
— Aquí tiene - le entregué el dinero al taxista mientras Fanny me esperaba afuera.
— Muchas gracias, que tengan una linda noche - cerré la puerta y caminé hacia mi amiga.
— ¿Ya viste como nos miraba ese viejo cerdo? - dijo asqueada.
— No realmente - me encogi de hombros.
— Me da demasiado asco cuando los viejos hacen eso, me pregunto si acaso no tendrán nietas o algo asi.
— Ya Fanny, que el abuelo no arruine tu noche. - me colgué de su brazo.
Una vez que entramos a la disco, a penas lográbamos ver debido a las luces parpadeantes.
— Primero vamos a la barra - le grité para que pudiera escucharme. Ella asintió y caminamos hacia allí.
— Lo más fuerte que tengas - le dijo ella al barman.
— ¿Estas loca? - la miré, ella se encogió de hombros.
— Ya me conoces nena - ella rodó los ojos.
Nos pusimos a beber tragos y luego mi amiga se fue a bailar. Yo sin embargo quería seguir sentada ya que los tacos me dolían un poco.
— No deberías tomar tanto - miré a aquella persona que se sentó a mi lado.
— Hola Zachary - besé su mejilla.
— ¿Que tal? Esperé tu mensaje y jamás llegó - miró al barman - una botella de cerveza por favor.
— Lo siento, se me había olvidado - saqué mi movil y le envíe un emoji. El suyo sonó avisandole que le había llegado un mensaje - listo - Sonreí.
— Agendado - sonrió - y deja de cambiar el número.
— ¿Que haces aqui? ¿viniste solo? - frunci el ceño y bebí un poco de cerveza.
Este negó y apuntó su dedo hacia atrás y vi a James bailar muy cercanos con otra chica.
Una parte de mi comenzó a tener resentimiento.
— Quiso venir a liar con alguna chica - habló Zach haciendo que lo mirara - créeme, te estuvo esperando tres años sin hacer nada y cuando le cortaste las esperanzas quiso seguir adelante.
— Que bueno, me alegro que pudiera seguir - Sonreí falsamente y bebí otro trago.
— ¿Ya no sientes nada por el? - pude sentir su mirada sobre mi.
— Nada dura para siempre - me encogi de hombros tratando de convencerme a mi misma.
Luego de unos minutos, el alcohol comenzaba a hacer efecto y supe que debía parar.
— ¿Ya viste quien esta aqui? - llegó Fanny a mi lado.
— Si, lo se, no importa.
— Ven, vamos a bailar.
Ella me jaló hacia el medio de la pista y ambas comenzamos a bailar. Noté como algunos chicos nos miraban.
Movi mis caderas al ritmo de la música y unos musculosos brazos rodearon mi cintura.
Por los tatuajes no tardé en darme cuenta de quien se trataba.
— ¿Que haces Basch? - me solté y lo miré como si tuviera dos cabezas.
— Vamos Anne, solo es un baile - este sonrió mostrando sus perfectos dientes.
Miré a Fanny quien me guiñó el ojo.
— Esta bien - dije no muy convencida y comencé a moverme junto a el.
— Casi olvidaba de lo bien que bailas.