Liam Vuelvo a comprobar los números que acabo de teclear en la base de datos del trabajo y suspiro cuando tengo que corregir un par de errores. No sé cómo distraerme menos cuando sé que Henry y Amelia están juntos, pero no puedo seguir así. Uno de estos días, voy a meter la pata hasta el fondo. Me encanta mi trabajo y no puedo arriesgarme a perderlo. Necesito concentrarme y no pensar en Henry doblando a Amelia sobre el sofá. No es que tenga ni idea de lo que están haciendo. Eso es lo que me está matando. Se me tensan los músculos del estómago y me arde el pecho cuanto más pienso en ellos juntos, y me obligo a desencajar la mandíbula. Me repito una y otra vez que no importa y que yo estaba de acuerdo, pero de algún modo verlos juntos en nuestra casa lo empeora todo. Lo realmente jodido e

