Jake Williams Me adentre a el apartamento aun con las emociones a flor de piel y una sonrisa boba pintada en mi cara. Deje las llaves en la pequeña mesa del recibidor, mi plan era luego irme a mi habitación para poder descansar luego de tal día. Todas las luces estaban apagadas por lo que deduje que mamá y Leila estarían ya dormidas. Pero para mi sorpresa y casi infarto, las luz de la sala se encendido de pronto dejando a la vista las siluetas de las dos mujeres sentadas en el sofá con los brazos cruzados, vaya solo faltaba que tuvieran un gato en sus piernas mientras lo acariciaban de forma siniestra. — Dios, casi me matan de un susto. — Susurre con la mano en el pecho verdaderamente sorprendido — ¿Que hacen aun despiertas? — Pregunte dirigiéndome a la cocina por un vaso con agua,

