–No hay otro lugar al que pueda ir, solamente a casa de Sant, el hombre que me amo un día de verdad, camino por horas hasta llegar a casa de él y veo unos autos estacionados a la orilla de su casa -No puedo creer lo que veo una fiesta a la cuál no fui invitada, pero les será de alegría verme después de tanto tiempo- Digo en voz baja al ver a Annie por las ventanas de aquella casa -Toco el timbre un par de veces hasta que veo que sale un joven muy simpático, tras el viene Akonay. –No puedo creer quién está al otro lado de la puerta, al verla me quedo paralizada, voto la taza del té que llevaba en las manos ¡Lucy! Grito consternada al verla a ella ahí. –¿Qué? ¿Lucy está aquí? – Digo al escuchar a Akonay gritar su nombre, salgo hacia la puerta principal y no puedo creer lo que veo ¿Que hace

