Sr. Kaprow. Voy camino a casa, me siento mal, vi la decepción en esos ojitos color sol.. fue la sensación más dolorosa e insoportable. Sí me hubiera gustado, pero ¡no! La última vez que me quedé a dormir con alguien fue con ella, con mi madre y ese recuerdo no quiero que cambie, quiero que cada vez que piense en dormir, aquel día pase por mi mente, es muy doloroso, pero creo que por este dolor me he vuelto un masoquista. Me molesta no poder decirlo, pero se ha convertido en parte de mi éste secreto y no estoy listo para obsequiar una costilla o pulmón. *** Ya son las 8:49 a.m. y supongo que la debería llamar para ver en que quedamos. Tomo mi teléfono y marco al suyo, al 3er tono contesta. - hola- dice con voz de sueño. - hola- digo normal- que pasó con el desayuno ¿sigue en pié?-

