Ryder. Al despertar, La veo... Esta ahí tan indefensa, durmiendo plácidamente en mi pecho y me rompe el corazon saber que ni si quiera llegare a quererla. Sí, sé que le dije que la quiero, pero por Dios, como no hacerlo, estaba confundido, supuse quererla, ahora pienso en tener una relación con ella, no me daré ni la opción de quererla, un día se iría y yo quedaría como un imbécil sufriendo. Tengo que irme, pero se ve tan tierna que me dan ganas de quedarme. Decido levantarme e ir por su desayuno, tal vez si lo ve casi a su lado le de hambre. Me ducho, visto y bajo a desayunar. Al bajar veo a Gloria, la saludo y me dedico a comer en el desayunador. luego de hacerlo me encamino con el desayuno de ella en manos. Al adentrarme en la habitación observo nuevamente la evidencia de su virg

