Aitana En toda la tarde del día siguiente no vi a mi padre ni siquiera de reojo. Durante la hora del almuerzo le pidió a Annie que le llevara la comida al cuarto, y aprovechó cuando estaba haciendo tarea en el patio trasero para escaparse al club de deportes. Así fue como pasamos todo el fin de semana, y me dolía de una manera inexplicable. Creí que olvidaría todo con lo borracho que estaba, pero claramente no fue así. Es más, estoy segura de que abrí viejas heridas de las que siquiera estaba enterada de que existían. Puede, o no, que haya estado mal lo que hice. Sin embargo, ¿ninguna otra persona lo habría hecho en mi situación? He pasado una vida entera sin saber quién me arrastró a vivirla. Nunca antes he molestado a papá con contarme cosas sobre ella porque sé que le hacía mal y u

