6. La Elegida

1138 Words
LA ELEGIDA —Tu no eres nadie para decidir algo que solo nos compete a Sandra y a mí— explota Bennett que comúnmente es un hombre mesurado pero la situación es estresante— está mujer es una ladrona. —Y este hombre un asesino— pelea Hellen— él me atropelló con su auto— dice y Sandra abre los ojos de par en par— me dijo que mi bicicleta era muy poca cosa para el lugar donde estaba, estaba con la camisa llena de sangre— se aleja de él y mira a la rubia llorosa— no estoy mintiendo— la ve— más bien deberías alejarte de este— lo señala como si nada— no entiendo como quieres darle un hijo a este tipo. Las palabras de la impulsiva mujer salen con veneno de sus bonitos labios ante la mirada de los presentes que la ven con confusión, molestia y hasta miedo pues después del trato a solas, James no se quiere imaginar que ella desista de alguna manera pues ante lo poco que sabe y ha escuchado de ella, le parece la mujer perfecta para tener al bebé que su hija tanto anhela y le daría el poder que quiere desde hace mucho. Dennis desde afuera escucha que Hellen discute alegando que Bennett es un hombre terrible y que debería estar preso, diciéndole a James que si ama a su hija debería alejarla de un hombre violento y más cosas que no son bien recibidas y ponen en riesgo los ambiciosos planes. —Yo tampoco quiero tener nada que ver con un tipo así— lo mira de pies a cabeza con molestia— y usted— se dirige a James— debería de cuidar a su hija, este señor— lo dice con sarcasmo— estaba lleno de sangre ese día, se veía fatal, seguro andaba borracho después de haber atropellado a alguien más, su estado era deplorable, un loco al volante que no mide las consecuencias de sus actos— reniega— ¿acaso me lo vas a negar?— reta al banquero— ¿Lastimaste a alguien y por eso estabas sucio con sangre verdad?, estoy segura que alguien se murió ese día. —Mi hijo— suelta las palabras el empresario ya ni siquiera con rabia si no con un inmenso dolor— era su sangre después de haber tomado en brazos a mi prometida cuando mi tercer hijo murió. La voz ya no es altiva ni retadora, Bennett se sienta con cansancio en una de las tantas sillas que adornan la oficina, sus manos tomando su cabeza demuestran absoluta desesperación y el silencio que hay en el lugar hace que un escalofrío recorra el cuerpo de varios y sobre todo de la altanera mujer que hace minutos no lo dejaba de insultar, Sandra llora en silencio sufriendo al lado del hombre que tanto ama y los ojos de Hellen se dirigen a la pareja elegante, ambos bien vestidos, de finas joyas y rostros atractivos pero tristes y desolados. —¿Tres hijos?— susurra ella mirando la escena que tiene frente a ella— no entiendo, yo creí que… —Que nada, ya basta— interviene James— Sandra ha tomado una decisión, una que quitará ese dolor que ambos sienten— mira a los novios— el mundo es un pañuelo y es todo un problema que se hayan conocido en circunstancias bastante fuera de lugar, una mala coincidencia que no tendría que pasar a mayores, quizá ha sido una obra del destino— intenta ser animado— mi amor— se dirige a su hija— tu tomaste una decisión, Hellen Miller es la mujer elegida para llevar al niño que nos quitará el dolor que sentimos. —Hellen— habla Sandra mientras Bennett sigue en la misma posición— el hombre que ves aquí, es el mejor que te podrías imaginar, es el amor de mi vida, él nunca podría lastimar a nadie, mucho menos a mí— una sonrisa sincera se asoma— es como el mejor arte de mi vida, yo no te juzgo por tus decisiones, eres joven, hermosa y llena de vida eso se nota— siguen hablando haciendo que Bennett levante la cara para mirar a la mujer de cabello oscuro que no dice nada— tienes un carácter muy fuerte, quiero que mi bebé sea así— habla con dulzura— por favor no te retractes— pide con miedo a que la esperanza se le vaya de las manos pues aunque la decisión no ha sido de ella, admira a su padre y confía ciegamente en él— no tienes idea de todo lo que hemos tenido que pasar para llegar hasta aquí. —Te vamos a pagar bien— se levanta el magnate limpiando con molestia sus lágrimas y tomando una postura imponente ante la mujer que los ve con pena— no queremos tu lástima, queremos un bebé y tú quieres dinero. ¿Es esta la mujer que realmente has elegido?— le pregunta a Sandra. —Es ella, ella es la elegida para darnos al hijo que tanto soñamos— responde al ver que cuando se trata de ella, él siempre termina cediendo— por favor. —Lamento mucho lo que han tenido que pasar, no tengo idea de lo que es ser madre pero perder a tres bebés— las palabras quedan a medias. —Está bien, se supone que para eso te eligieron, porque no tienes instinto de madre, porque una vez hayamos hecho el trato y pasen los meses, nos darás a nuestro hijo y tendrás lo que claramente es lo único que te importa, el dinero— se mofa. —Pues así es, para lo que no hemos tenido nada y hemos perdido todo por el dinero que a ti te sobra, es lo más importante, cada quien tiene sus propiedades— le habla directa con el peso de saber que si no consigue pronto el dinero seguirá viviendo bajo el infierno de los peligros que la rodean— seré el vientre de alquiler para ustedes, ese es mi compromiso. —Y el mío es con la mujer que amo— estira la mano el banquero a la mujer que duda por segundos pero ya no hay marcha atrás— trato hecho— dice ella estrechando sus manos haciendo que sienta una corriente eléctrica por todo el cuerpo. —Mañana mismo haremos la inseminación— dice el pelinegro— serás atendida por nuestro médico y desde hoy hasta que nazca el bebé, tu cuerpo nos pertenece— demanda con dureza y el contrato es firmado— una vez que la criatura llegue al mundo, tu desapareces de nuestras vidas para siempre. —No hay otra manera, se los aseguro.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD