Es un hecho... estoy enamorada de Charlie Brown y nada me detiene para seguir queriéndolo pero lo haré en silencio, sin que él lo sepa porque el miedo que me da mostrar mis sentimientos es más fuerte. No solo son mis sentimientos, debo pensar en Jake, era consciente de eso el día que decidí no dejarlo en una casa hogar, no me duele haber renunciado a eso y menos después de lo mal que fui tratada mientras tenía fe en los sentimientos. De cualquier modo, se iría en cuanto descubriera la verdad sobre Jake y tal vez no entendería mis motivos.
-Buen día -dice Charlie cerca de mí- Jake se ve de un humor radiante el día de hoy, recuerdo lo mal que lucía con su famosa alergia.
Claro, mi bebé es un encanto y me esfuerzo tanto por él... intento que la mayoría de cosas que llegan a sus pequeñas manitas sean ganas con mi esfuerzo porque sí, de vez en cuando he visto como Charlie le pone unos cuantos juguetes y snacks para bebés sin que me dé cuenta, aunque olvida que yo soy la que saca la basura y ahí observo todo.
-Tal vez sean los snacks que le das a escondidas -murmuro entre dientes- eso supongo.
Charlie me mira e inmediatamente comprende lo que estoy diciendo, sabe que conozco el "secreto" pero no por eso dejará de hacerlo, al contrario, tal vez lo haga con más frecuencia y eso me hace sentir una madre falsa frustrada. Él camina hasta mi lugar, se pone justo frente a mí y puedo sentir mi respiración entremezclarse con la suya, es algo hipnótico, quiero besarlo, sería algo bueno... estaría haciéndole justicia a todas esas promesas que deseaba que me cumplieran y que nadie lo hizo, él no está obligado, pero aun así sería bueno ver de lo que es capaz. Saca su teléfono, mira la hora y me desanimo, volteo en otra dirección, pero justo en ese instante toma mi rostro entre sus manos y me besa.
-No quería apartarme -dice mirándome, ese beso me ha dejado fuera de órbita- yo... lamento haber hecho eso, no debía, en serio lo siento.
Pero lo hago callar con otro beso, no puede interrumpir esto con lo que he estado soñando desde que me di cuenta de lo que sentía por él, si he decidido que estoy enamorada de él al menos debería compensar mi agonía.
-Eso fue asombroso -dice Charlie sonriendo y le devuelvo el gesto- es encantador que escondas tan buenos sentimientos y técnicas dentro de ti.
En idioma normal eso ha sido igual a "besas excelente" y eso me halaga mucho porque solo tuve alguien con quien practicar en el pasado y digamos que no era mi actividad favorita el hacerlo después de saber cuántas bocas había besado entre los cuarenta minutos que tardaba en llegar a mi casa.
-Gracias -digo sonriendo- y discúlpame por ese pequeño arrebato, no era mi intención principal.
Y si eso es verdad ¿entonces cuál es? no diré las cinco letras, no con él y menos después de habernos dado un simple beso, esas acciones no cambian nada y es la única verdad, él sigue siendo Charlie Brown y yo soy Amelia Adams la cual está siendo madre por elección propia y muy rara vez el amor tocará a su puerta, pero siempre puede enfocarse en Jake y en hacerlo crecer como alguien con sentimientos y bondad. Nada podría perder con decirle lo que siento.
-Te amo -digo aún un poco aturdida por lo que ha sucedido- no estuvo nunca previsto, no creas eso, pero bueno... sucedió, ya está aquí y no sé cómo detenerlo.
Charlie sonríe ampliamente, estuvo esperando mi declaración por mucho tiempo, deseaba que le dijera eso para aliviar su desesperación. Lo amo y nada va a alterar ese sentimiento por ahora, me encargué de asegurarme que no fuera un simple espejismo de todo lo bueno que ha hecho por mí, evalué detenidamente cada emoción y sé que son reales.
-Te amo, lo hago y me agrada.