He salido de esa casa por el bien de Jake y mío, la lluvia ha pasado y he preferido que caminemos para no decirle donde vivimos ni nada así, yo tengo demasiadas razones para desconfiar y aún más razones para que Jacob se mantenga lejos de todo lo de mi pasado. -Mama -dice Jake tirando de mi mano- voltea, mi zapato. Si es una piedra juro que voy a morirme de un infarto, los zapatos ya le quedan bastante apretados como para que una piedra quepa dentro de él. Está roto y yo quiero llorar junto con él porque no tengo una sola moneda para comprarlos. -Esta roto Jake -digo sentándome en el césped de una casa- prometo comprar unos en cuanto pueda. No sé cuando voy a poder, me siento tan mal por él, hoy no lo llevaré a la escuela. -Tu amigo nos puede prestar dinero - dice Jake echándose a

