El trabajo para Sandra estaba más ligero que antes. El libro de "Mi versión" había generado unas ventas altísimas, más que cualquier libro. Fue un éxito rotundo en su totalidad. Le ofrecían contratos para películas, series, documentales, todo tipo de producciones en las que actores muy famosos y de todas las nacionalidades querían interpretar al protagonista. Un éxito sin explotar completamente como la industria lo exigía. Pero Sandra lo único que le preocupaba y a lo cual seguía mostrando empeño era seguir contando historias al diablo. Sueños perfectos En comparación con el aire caliente y viciado de la sala, el aire de aquel patiecito detrás del bar, le pareció un lugar fresco y tranquilo. Se recostó perezosamente en la pared tapizada de viejos posters aspirando lentamente el humo

