"Días del recuerdo rojo" Ya era tarde para su hora de dormir, acostumbraba a hacerlo a las 21:00 después de apagar el televisor. Se dirigió a guardar su ropa al enorme closet café que estaba enfrente de la cama, deslizó la puerta y los c*******s que estaban colgados cayeron sobre él recordando inmediatamente porque estaban ahí. Cuando se incorporó, agarró uno de ellos el cual perteneció a una mujer llamada Lilith. Le hizo recordar la etapa de su niñez. Su c*****r estaba lleno de pintura por todo su cuerpo, esta hacía una dura combinación con la sangre que quedó adherida a él. Su ojo izquierdo tenía clavado muy profundamente un lápiz el cual penetró hasta el cerebro y en la mitad de su rostro era perceptible la gran destrucción que sufrió al grado que ni la pintura lo disimulaba.

