CAPITULO XXV

2853 Words

Mi cuerpo, no me respondía. Aquella gigantesca bestia de ojos amarillos, aún continuaba devorando los restos de Paúl y su siguiente víctima, era sin lugar a dudas, yo.  «¿Que esperas? ¡Muévete!» Me decía el subconsciente. Sin embargo, mi cuerpo no respondía. Moriría, ¡moriría devorada por una bestia! Cerré fuertemente los ojos y tragué saliva, con un poco de dificultad. El suelo se estremecía con cada paso que aquel horrendo monstruo daba y yo, continuaba negándome a abrir los ojos. El miedo me paralizó, pero mi deseo de vivir era, sin lugar a dudas, mucho más grande que mi miedo. Abrí los ojos y volteé lentamente hacia Alma, quien se encontraba en el suelo inconsciente.  La bestia, continuaba devorando el cuerpo del chico. Avancé hacia atrás, con cuidado, sin despejar mi vista de aque

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD