─Tal vez, la maquina se averió. ─O tal vez el dije estaba mal. ─No, eso es imposible. ¡yo mismo revisé todo! Escuché que hablaban a mi alrededor. Sin embargo, no era capaz de abrir los ojos. ─¿Quieres decir, que el problema es ella? ─No, no quise decir eso. Pero, puede ser que la prueba se haya equivocado. ─¡Eso es imposible! Yo estuvE presente, ella es un prodigio. ─Tal vez los resultados fueron erróneos. No lo sé, pero algo raro esta ocurriendo. Traté de abrir los ojos, pero estos volvieron a cerrárseme, los sentía tan pesados. Todo mi cuerpo se sentía pesado. Como pude me recosté y me llevé una mano a la cabeza ─Que... ¿Qué pasó? ─pregunté. Dorothy se acercó a mí y me vio con burla. ─Te desmayaste, querida. Empiezo a creer que esa es la única habilidad que poseés ─traté de irm

